El Monasterio de San Salvador ( Celanova )

El Monasterio, el punto focal de la vida comercial y social de la región, y el centro de la educación y la cultura, expresada en sus tiempos de fábrica de mayor esplendor de la arquitectura monástica gallega.

Se compone de una gran iglesia, con planta de cruz latina, tres naves de tres tramos cada una y una cruz que forma el crucero, donde destacan el gran retablo Castro Canseco, así como los dos coros y un magnífico órgano, hoy totalmente restaurada y habilitada la celebración para Magnos conciertos.

Este es el tercer edificio de la época del fundador, data la mayor parte del edificio del S XVII.

La fachada solemne y clasicista, fue el primer gran logro arquitectónico del edificio, y con él se inician las transformaciones de las antiguas iglesias románicas en templos barrocos suntuosos. Destacan imágenes de San Benito, San Rosendo y San Torcuato.

La Biblioteca, escaleras y otros departamentos ofrecen soluciones arquitectónicas interesantes que hacen de este edificio uno de los ejemplos más destacados del estilo Barroco Gallego.

En La Sección Novedades, encontrarán publicaciones de nuestro entorno, acontecimientos y Eventos Culturales, y reseñas que hacen de Celanova y la zona una de las más emblemáticas de Orense.

+ INFO EN TELF. 988 437 878

Castromao ( a 4 Kms de Celanova en dirección a Acevedo  do Río )

El yacimiento arqueológico de Castromao se sitúa en un monte sobre el lugar de Santa María de Castromao, con 732 metros de altitud, que se encuentra a unos 4 kilómetros de la Villa de Celanova.  Es uno de los principales referentes de la cultura de los castras del Noroeste peninsular.

Tras numerosas excavaciones e investigaciones , aseguran que ha tenido una larga presencia en el tiempo. Estas excavaciones también nos dejan al descubierto más de 70 estructuras ocupacionales, estructuras defensivas, tales como la muralla o muros de contención, e incluso parte de una calle enlosada.


Data de la Edad de Hierro desde el SV A.C, mientras que las partes más bajas presentan una intensa romanización especialmente durante los siglos I y II d.C.

Se encuentra rodeado por una muralla con una longitud de 485 metros. Cuenta con piezas tan singulares como el conocido, trisquel calado de Castromao, la tabula, la figura zoomorfa, o el tesorillo de monedas del siglo I, que se pueden observar en el Museo Arqueológico Provincial.

La visita a este sitio es posible conocer cómo fueron los primeros asentamientos sociales en el noroeste peninsular la Edad de Bronce, así como su evolución en el tiempo, además del proceso de adaptación de las estructuras a los nuevos tiempos ya las nuevas necesidades constructivas.


Estaba situado en una zona atravesada por una vía romana (Via XVIII), lo que justifica la cantidad de restos de esa índole (monedas, cerámica, miliario, ...) que se encontraron y que hoy lucen en el Museo Provincial.